dirección comercial
logro de objetivos comerciales
ejecución de estrategias
director general
Cada persona es diferente y siente atracción por momentos diversos de la vida de una empresa. Hay quien le atrae el arranque de una organización y cuando ya consigue una velocidad de crucero, ya no se siente motivado en el desarrollo de la empresa. Justo para ese momento, hay otros directivos, los cuales asientan los logros, estabilizan la velocidad, preparan la estructura para mayores saltos, aunque con ellos no se van a dar. Es el momento de otro directivo de paso largo que nos lleve a otra nueva situación. Son los cambios los que eligen a sus acompañantes, si son cambios incrementales o si nos referimos a cambios drásticos, marcarán al directivo que necesitamos. Existen directivos de viaje, que pueden estar en la empresa durante mucho tiempo, son casi parte de su estructura, que aportarán método, estabilidad, sistemas, y otros -que serán siempre temporales- que nos mueven a otro momento, a otra estación. Son profesionales que todos echan de menos cuando se van, pero que si se hubiesen quedado todos odiarían. Necesitan retos, compromiso y su condición de líderes les hace conseguir numerosos adeptos, pero si llegan a aburrirse, pueden convertirse en desestabilizadores de la organización. Estos últimos nunca son despedidos, se van ellos normalmente, los directivos de viaje sí son despedidos, puesto que, cuando es el mercado el que da un salto generalizado, a veces no son capaces de conseguir ese cambio radical para el seguimiento del mercado.